Wednesday, August 08, 2007

El Sagrado Arte de Curar

Desde los inicios de nuestro Planeta, la capacidad curativa, que se muestra generalmente bajo la presencia de una energía "color verde" (aunque en su esencia, es una mezcla de una potente Luz con otras particulas), ha sido, es y será, la habilidad de autosanación propia de Gaia, el lugar donde habitamos, y de nosotros mismos, en calidad de hijos de ella, de hijos del Universo.

No hay una sola forma de curar, sino muchas, todas ellas difieren segun la personalidad o esencia del curador. Algunos se centran en captar energía de los árboles, de la naturaleza entera, para entrar en contacto con energías terrenales, infraterrenales y supraterrenales, otros, simplemente, se dedican a recolectar diversos frutos y plantas que constituyen una curación efectiva para el ámbito material. Otros, se dedican a la medicina, y así, entre otros, se tiene una amplia gama de diversos tipos de curadores.

Sin embargo, hay una forma de curar que es la que más éxito puede tener. Esta es, la palabra. Un alma herida es mucho más propensa a desarrollar enfermedades de todo ámbito; un alma sana, tiene muchas menos opciones de enfermarse, en su cuerpo físico.

Así, es necesario aprender cómo con la palabra, se puede sanar a una persona. En este punto, cabe insistir en que no hay técnica al respecto. Sólo se necesita confianza en uno mismo, confianza en el Altísimo, y confianza en todo lo que sea energéticamente de ayuda. No hay diferencias entre lo supra y lo infraterrenal. Sólo importa, el bien del individuo.

Friday, August 03, 2007

Espera

Cuando se ha luchado toda la vida para ir consiguiendo lo que se desea, llega un momento, inevitable, en el que el agotamiento de querer lograrlas todas, ocurre. Y son en esos instantes, únicos, en donde se decide todo un camino a seguir. ¿Hay que seguir en pie, o simplemente caerse y no levantarse?

Han sido muchas peleas, mucho desgaste, pero aún sigo aquí, en pie. Seguramente mi decisión será seguir levantándome, una y otra vez, porque así soy yo, eso es lo que elegí. Pero agota. Y mucho. En especial cuando la soledad invade cada vez más y me lleva a sentirme un verdadero ermitaño en un mundo lleno de compañías. En esto voy solo, elegí eso. ¿Pero tiene que ser siempre así?

No me quejo de los amigos y amigas que he ido haciendo en el camino. Han sido, y serán, una bendición. ¿Pero tiene que ser siempre lo mismo?

Sé, que estoy ad portas de un gran gran cambio. Y por eso tengo que seguir adelante. Pero es mucha carga, mucha, y no hay quien quiera compartirla. Mis amigos y amigas se han ofrecido voluntariamente, pero también tienen que cargar con sus propias cosas, no soy quien para echarles peso encima. ¿Dios? Sí, podría ser.

Bueno, como digo ahora. "En estos casos, no queda más que seguir adelante, esperando que ocurra algo bueno...". Es una frase que me ha marcado siempre. Quizás sea bueno empezar a vivirla.

Saludits.