Monday, September 17, 2007

Acerca de la fluidez del alma


Estimadas, estimados:

El alma continuamente se encuentra en movimiento. Parte esencial de comprender esto, es saberse como un ente que se debate entre estar quieto o avanzar. Si se decide estar quieto, se tiene la siguiente cualidad característica:

-Mayor capacidad de contemplación: esto alude a aquellos que deciden estar más en reposo; las respuestas a sus cuestionamientos la reciben directamente de la observación. Por lo general es una contemplación del cielo, la naturaleza, etc. Son estos los llamados ascetas o ermitaños. Manifiestan en vida una gran propensión a una vida espiritual.

Ahora bien, en el caso de decidir avanzar, se tiene la siguiente cualidad característica:

-Mayor capacidad de integración y conocimiento: esto alude a aquellos que deciden estar más en movimiento, por lo general son personas que aprenden muchos conceptos, pero que debido al continuo ir y venir, no toman en cuenta sus propios cuestionamientos, provocándoles un desarrollo de una vida más bien centrada en las emociones y los afectos.

¿Porqué la mención a estos dos tipos de alma, que a primera vista se ven tan contrapuestas?

La respuesta es bien simple, y radica en el hecho, a saber: que una persona que realmente es capaz de fluir en concordancia con el cosmos, es aquella que puede estar en movimiento y en reposo; que es capaz de integrar emociones y razón, en fin, que es capaz de unirse consigo mismo en la plenitud del fluir de su propia alma, entre los diversos opuestos, pero siempre volviendo a un punto de equilibrio. Esto es el Equilibrio Fluyente.

El Universo se mueve y rige según esta ley. Comprenderla, es la base de la autosuperación y de la apertura de "conciencia" necesaria para una evolución segura y completa.

Saludos. =)

Coto

Wednesday, August 08, 2007

El Sagrado Arte de Curar

Desde los inicios de nuestro Planeta, la capacidad curativa, que se muestra generalmente bajo la presencia de una energía "color verde" (aunque en su esencia, es una mezcla de una potente Luz con otras particulas), ha sido, es y será, la habilidad de autosanación propia de Gaia, el lugar donde habitamos, y de nosotros mismos, en calidad de hijos de ella, de hijos del Universo.

No hay una sola forma de curar, sino muchas, todas ellas difieren segun la personalidad o esencia del curador. Algunos se centran en captar energía de los árboles, de la naturaleza entera, para entrar en contacto con energías terrenales, infraterrenales y supraterrenales, otros, simplemente, se dedican a recolectar diversos frutos y plantas que constituyen una curación efectiva para el ámbito material. Otros, se dedican a la medicina, y así, entre otros, se tiene una amplia gama de diversos tipos de curadores.

Sin embargo, hay una forma de curar que es la que más éxito puede tener. Esta es, la palabra. Un alma herida es mucho más propensa a desarrollar enfermedades de todo ámbito; un alma sana, tiene muchas menos opciones de enfermarse, en su cuerpo físico.

Así, es necesario aprender cómo con la palabra, se puede sanar a una persona. En este punto, cabe insistir en que no hay técnica al respecto. Sólo se necesita confianza en uno mismo, confianza en el Altísimo, y confianza en todo lo que sea energéticamente de ayuda. No hay diferencias entre lo supra y lo infraterrenal. Sólo importa, el bien del individuo.

Friday, August 03, 2007

Espera

Cuando se ha luchado toda la vida para ir consiguiendo lo que se desea, llega un momento, inevitable, en el que el agotamiento de querer lograrlas todas, ocurre. Y son en esos instantes, únicos, en donde se decide todo un camino a seguir. ¿Hay que seguir en pie, o simplemente caerse y no levantarse?

Han sido muchas peleas, mucho desgaste, pero aún sigo aquí, en pie. Seguramente mi decisión será seguir levantándome, una y otra vez, porque así soy yo, eso es lo que elegí. Pero agota. Y mucho. En especial cuando la soledad invade cada vez más y me lleva a sentirme un verdadero ermitaño en un mundo lleno de compañías. En esto voy solo, elegí eso. ¿Pero tiene que ser siempre así?

No me quejo de los amigos y amigas que he ido haciendo en el camino. Han sido, y serán, una bendición. ¿Pero tiene que ser siempre lo mismo?

Sé, que estoy ad portas de un gran gran cambio. Y por eso tengo que seguir adelante. Pero es mucha carga, mucha, y no hay quien quiera compartirla. Mis amigos y amigas se han ofrecido voluntariamente, pero también tienen que cargar con sus propias cosas, no soy quien para echarles peso encima. ¿Dios? Sí, podría ser.

Bueno, como digo ahora. "En estos casos, no queda más que seguir adelante, esperando que ocurra algo bueno...". Es una frase que me ha marcado siempre. Quizás sea bueno empezar a vivirla.

Saludits.