Friday, November 28, 2008

Conexion Interna

¿Han sentido la alegría que el ser experimenta cuando se encuentra consigo mismo?

Yo, sinceramente, he perdido un poco de eso.

Sucede que últimamente, he estado en mi caso particular, viviendo en lo que se llama una continua negación de mi esencia, en donde he tendido de una forma u otra a sobreracionalizar todo lo que me ocurre. ¿Y por qué? Simple, por miedo. Por un miedo terrible y absorbente de reconocerme como el ser que soy realmente. Como el ser que experiencia más que razona, como un ser que simplemente es, y "siendo" feliz consigo mismo.

Supongo, ahora bien, que todo esto me ha pasado por la cantidad de problemas que he tenido estos años: mi propia razón se ha convertido en un escudo de defensa o en un verdadero "caballo de guerra", para afrontar las cosas.

Cuando tuve el choque que muchos de ustedes supieron que tuve, algo de esa visión sobreracionalista empezó a cambiar. Fue como un "click" que encendió mi mente y me llevó a pensar hasta qué punto he estado en esto tanto tiempo. Pero de una forma u otra, estaba empezando a olvidar lo que había aprendido, hasta que hoy, una gran persona (me refiero en genérico pues no diré su nombre, aunque sé que lo sabrás si es que lees esto y muuuuuuuuuuuuuuuuuuuchas gracias, de corazón, por lo que me dijiste), me hizo ver lo que de una forma venía percatándome, pero siempre negando, desde hace un tiempo atrás.

Me di cuenta, gente, que no hay nada de malo en dejarse llevar por lo que se siente. Y, el papel de la razón, en esos casos, es simple: es darle un sentido, una significación, a lo que acabas de sentir, de percibir, de aquello que te nació sin mediación alguna; y he ahí la conexión interna que se crea en todos nosotros, en todos los seres: pues al hacer esto, sucede algo tan simple como extender un puente entre la razón y el sentimiento, en donde ninguna supone un dominio sobre la otra, sino que se entienden. Y son capaces de compartir el mismo espacio sin dañarse mutuamente.

Cuando te vas a los extremos (como a mí me pasa muchas veces) pierdes horizonte, pues o estás dándole más sentido de lo necesario a las cosas (si es que sobreracionalizas), o no le das ningún sentido y te dejas plenamente dominar por la impulsividad (si es que sobresentimentalizas).

Y la raíz de irse siempre a los extremos es el miedo. Pero basta tan solo con reconocer, y sentir, el "Yo Soy", que todos llevamos dentro, para comprender el origen de este.

Creo que eso es lo que me falta: y he ahí el nuevo camino que voy a seguir.

No sé si esto les sirva, pero al menos, espero que les haga algo de sentido al leerlo. A mi si me lo hizo, y muchísimo.

Saludos, y a crear puentes!!!!

Coto

Saturday, August 02, 2008

Equilibrio

Y aqui estoy de nuevo...pensando que no volvería a escribir desde mi ultima entrada, hace casi un año. Interesante.

Han pasado muchas cosas, que no detallaré. Lo cierto es que he vivido la época más hermosa, emocionante, de madurez y crecimiento que he tenido en toda mi vida. Sé a ciencia cierta que de todo esto salí distinto.

Agradezco todo. A Dios, la oportunidad de estar vivo y disfrutar de las cosas. A tí, que contigo aprendí muchísimo, a la par que recordé, y que me hizo sentirme por primera vez realmente amado. Espero que la vida nos depare caminos no tan separados. A mí, me agradezco haber tenido la oportunidad de haber llegado a este punto.

El equilibrio real es difícil de lograr, siempre hay una influencia para ir de un lado a otro. Pero yo creo que cuando estás en los extremos, y los vives, sabes lo que hay realmente en el medio de la línea entre uno y el otro. En otras palabras, si se fijan, señores lectores, siempre decimos que estamos acorde a lo que sentimos o a lo que razonamos. ¿Pero qué pasa cuando estamos acorde con los dos? Se produce un equilibrio, pues ambas partes, tanto razón como emoción nos conducen a vivir uno de los dos extremos: y cuando los hemos vivido, logramos unir ambos en una sola decisión, en una sola visión.

Logré eso en mi vida. No sé las cosas que me deparen el futuro. No sé, pero las espero. Con calma. Con mesura. Con Fuerza, con Fe. Pero lo más importante. Con amor.

¿Ustedes han vivido algo así? Leo respuestas de quien se digne a responder.

Mis saludos.

Coto.